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“No destruyamos nuestro
hogar, protejamos la naturaleza.”
El
clima
¿Qué es el
clima?
El
clima es el conjunto de características meteorológicas (temperaturas y
precipitaciones) que se dan en una superficie muy extensa durante un período
largo de tiempo.
Y ¿Qué es el tiempo?
El tiempo
atmosférico se refiere a la situación de la atmósfera durante un período corto
(un día o menos) en un espacio reducido de la superficie terrestre.
El clima
depende de diversos factores: muchas veces, debido a la estabilidad, el clima
de una región puede estudiarse a través de sus características permanentes, por
lo que el pronóstico del tiempo puede darse a conocer con una anticipación de
dos a tres días.
Para
definir las características del clima es necesario saber sus elementos: entre
ellos encontramos la temperatura, que está dada por el grado de frío o de calor
que tiene una región determinada. Es decir, de dónde proviene el aire, y la
aparición o el ocultamiento del sol que está determinado por la nubosidad. Si
el aire proviene del trópico su temperatura es caliente y entonces hará calor.
En cambio, si procede del polo, el aire es frío y la temperatura bajará y
sentiremos mucho frío.
Está
también la presión atmosférica, masa de aire o envoltura gaseosa en cuyo fondo
vivimos, tiene un peso que se puede medir con un barómetro (una especie de
termómetro pero que en vez de medir la temperatura mide la presión atmosférica
del planeta tierra).
La
atmósfera es la envoltura de aire que rodea a la Tierra. Contiene cantidades
variables de agua en forma de vapor. La mayor parte se encuentra en el aire,
procedente de diversas fuentes terrestres gracias al fenómeno de la
evaporación, el cual es ayudado por el calor solar y la temperatura propia del
planeta.
La energía
proviene del sol que calienta la atmósfera, produciendo un movimiento natural y
horizontal del aire llamado viento, soplan en la misma dirección y en forma
continua. El movimiento vertical del aire caracteriza los fenómenos
atmosféricos locales, es decir, de acuerdo al lugar donde sopla.
El agua
que se deposita sobre la tierra, ya sea en forma líquida (lluvia) o sólida
(granizo, nieve) se denomina precipitación. Esta se origina en las nubes: las
gotitas de agua que las forman tienen un diámetro entre 0,5 y 1 milímetro. De
acuerdo con las precipitaciones de una zona, ésta se puede clasificar como
seca, húmeda y árida.
Todos
estos factores son importantes para saber cuál será el tiempo o el clima de
nuestra tierra o de nuestra ciudad y para ello se debe saber que existen varios
tipos de climas. Están los de la zona desértica que se caracteriza por su
extrema sequía y se define por la ausencia de lluvias, con altas temperaturas.
La zona Polar se encuentra en las zonas polares como Groenlandia y la
Antártida, y se caracteriza por tener inviernos largos y veranos cortos, ambas
estaciones con temperaturas bajas.
Cuando se
tiene durante una gran parte del año fuertes calores, y durante la otra mitad
del año mucho frío, se dice que estamos en clima templado. Las temperaturas
elevadas durante todo el año conforman el clima tropical, con una marca media
anual de 26º C; posee dos estaciones: una seca y otra húmeda, que se alternan
de forma escalada.
El clima en Bogotá
Las
lluvias son abundantes de marzo a mayo y de octubre a noviembre, coincidiendo
casi con los equinoccios de primavera y otoño del hemisferio norte,
respectivamente, debido a que el sol cruza por la línea ecuatorial y la
radiación solar es mayor, aumentando el calor en la selva y favoreciendo la
formación de tormentas en la zona cordillerana.
En
contraste, las temporadas más secas del año son de entre enero a febrero y de
julio a agosto. La niebla es el hidrometeoro más común: se tienen 220 días
neblinosos por año.
La caída
de granizo o granizada es un fenómeno extremo poco frecuente, ocurre en
promedio tres veces por año — entre 1939 y 2008 se han registrado 231 eventos
—. Las tormentas de granizo se producen en horas de la tarde durante las
temporadas de lluvias, cuando ocurre el rápido desarrollo de celdas de nubes cumulonimbos
que están relacionadas con la formación de tornados; también causan un notable
descenso en la temperatura en las zonas afectadas, algunas veces drásticos,
llegando a bajar hasta casi 20 grados en menos de una hora.
Las
temperaturas extremas registradas dentro de los límites del Distrito Capital
han sido de 30.0 °C y −7.1 °C, ambos registros de la estación meteorológica del
Aeropuerto Guaymaral.
Efectos del cambio climático
¿QUÉ ES EL
CAMBIO CLIMÁTICO?
Es la
variación global del clima de la tierra. Tales cambios se producen a diversas
escalas de tiempo y sobre todos en los parámetros climáticos (temperatura,
precipitaciones, nubosidad, etcétera). Estas variaciones se deben a causas
naturales y, en las últimas décadas, también a la acción del hombre.
El problema de los gases invernadero.
Con la
idea de que todo lo relativo al clima es un complejo sistema interrelacionado
de causas y efectos, es necesario que hablemos de los gases invernadero para
introducir los conceptos de cambio a los que nos referiremos a lo largo de todo
el artículo. La mezcla natural de gases de nuestra atmósfera permite unas
condiciones térmicas adecuadas para la el desarrollo de la vida, tal y como la
conocemos. Cuando la radiación solar llega a la superficie de la tierra,
calienta su superficie, la cual devuelve el calor a la atmósfera en forma de
onda larga, que es absorbida por determinados gases (denominados gases de
efecto invernadero), provocando el calentamiento de la atmósfera en sus capas
más bajas y haciendo posible la vida. Este fenómeno es natural y necesario. Si
no existiesen este conjunto de gases de efecto invernadero, el planeta sería
mucho más frío. Los gases de efecto invernadero son el dióxido de carbono,
metano y óxido nitroso, a los que se añaden otros, artificiales, llamados gases
fluorados.
El
problema ha surgido cuando el volumen de estos gases invernadero ha crecido a
un ritmo no usual en los últimos ciento cincuenta años, y de manera
especialmente vertiginosa, en las últimas décadas. La consecuencia directa e
inmediata de este incremento de la cantidad de gases invernadero es un aumento
de la temperatura. Por sí solo, este aumento de la temperatura es algo que los
paleoclimatólogos han constatado como algo relativamente frecuente en la
historia de la Tierra. Lo que es completamente insólito es el ritmo tan
acelerado de este incremento. Y este ritmo, junto con la tasa de aumento y
todas las complejas reacciones e interrelaciones con los diferentes componentes
del sistema climático, hace que se esté llevando a cabo el consabido cambio
climático.
El dióxido de carbono (CO2) es el principal
responsable del calentamiento. Su emisión procede de la respiración de los
seres vivos y de todo tipo de combustiones. Sus concentraciones han aumentado
más de un 30% desde 1750, aunque las tres cuartas partes de estas emisiones se
producen en los últimos 20 años. Las concentraciones actuales no han sido superadas
en los últimos 420.000 años, y probablemente, tampoco en los últimos 20
millones de años. Los sumideros de CO2 se encuentran en los océanos y los
suelos, que absorben la mitad de las emisiones producidas por el hombre, y en
la fotosíntesis realizada por los vegetales.
El metano
(CH4) se ha incrementado más de un 150% desde 1750. Su capacidad de producir el
efecto invernadero es mayor que en el caso del dióxido de carbono. Algo más de
la mitad de las emisiones son de procedencia humana (ganadería, agricultura,
vertederos de residuos).
El óxido
nitroso (N2O) tiene un poder sobre el efecto invernadero mucho mayor que el
metano. Por fortuna, su concentración es mucho menor, habiendo experimentado un
incremento del 17% desde 1750, del cual, una tercera parte aproximadamente
tiene origen humano (fertilizantes, quema de combustibles fósiles).
Los gases
fluorados son compuestos de síntesis, es decir, de procedencia enteramente
antropogénica. Están experimentando un fuerte incremento debido a que
sustituyen a los gases carbonados, destructores de la capa de ozono. Se emplean
como propelentes de aerosoles, en sistemas de refrigeración, producción de
aluminio y aislantes eléctricos. Sus concentraciones son muy pequeñas, pero con
un poder invernadero extraordinario.
Bogotá,
a pesar de no emitir un porcentaje importante de gases, es “la tercera ciudad
más contaminada de América Latina ya que recibe los efectos del deterioro
atmosférico producido por los países desarrollados”
Las
lluvias van y vienen y la región se encuentra en un periodo de transición de
temporada seca al invierno. Con facilidad se puede experimentar el frío y el
calor en un solo día.
Por
estos contrastes climáticos, síntomas como estornudos, dolor de cabeza,
malestar general, congestión nasal, tos y dolor de garganta se han vuelto
comunes estos días.
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A finales de octubre y noviembre son los meses en los que se complican los
casos de enfermedades respiratorias, según indican los especialistas.
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Evite la automedicación, recuerde los antigripales pueden ocasionar problemas
cardiacos.
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Entre un resfriado y una gripa hay un periodo promedio de tres días, si después
de eso no hay alguna mejoría se recomienda consultar al médico. Lo mismo que
cuando tenga fiebre superior a 38°, presente movilización de secreciones de
color amarillo verdoso o dificultad para respirar.
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Para protegerse durante esta temporada de lluvias también se recomienda ingerir
alimentos ricos en vitamina C, evitar lugares de mucha aglomeración de
personas, estar bien abrigado y no cambiar drásticamente de clima.
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Manchas producidas por una excesiva exposición al sol: Producen un aumento de
la melanina. Los rayos ultravioleta dañan las células